jueves, 10 de agosto de 2017

Receta

Envolver un cuchillo en papel de plata y con el filo hacer nieve de aquel recuerdo olvidado. Cuando su punta azul alcance el vértice caliente de su tristeza, clavarlo en un vaso de agua para que recupere la dulzura de aquella lluvia templada bajo la que besó unos labios. Servir en plato hondo y aliméntese de su melancolía.

67 o 13

Yo intervengo en la vida y donde digo vida digo hornillo posado sobra la brasa roja idéntica al de un ala de mariposa quemándose. La flor que arde. Y también hormiguero digo y donde hubo manto de nieve luego hubo allí mantillo estiércol de todas la cosas que dejé olvidadas acumuladas y que no supe cuidar cultivar y tener para cuando no haya. O esté solo. O todos me hayan abandonado. Aquello que fuí. O sea yo un ser solitario y tú o aquellos unos limpios gusanos negros que abonan la tierra con sus defecaciones. En este atardecer del cual no tengo sospechas y disfruto confiado siendo yo uno mismo que anduvo ufano y obrero trajinando sobre el uso bordado de los trajes y sus bajos. O los bordes hilvanados de la vieja ropa de la experiencia. Aquí. Donde decir no debas. La pana caliente de los panaderos. O el pan frío de los párpados cerrados de los ahogados.

domingo, 6 de agosto de 2017

Terraza

Aquí nacen las tormentas que recorren el país de norte a sur
aquí se gestan las mordeduras rojas de los relámpagos
y desde esta terraza repleta de paciencia y aguas subterráneas
toco tus manos y miro en tu frente las otras nubes que pasan
y te hacen pensar en el destino secreto de las rosas.

Aquí nacen las caracolas y las arenas se miden en las distancias
de algo que miramos tras el horizonte y decidimos que existen
otros continentes del hombre y en cada palabra inventamos 
lo que nos gustaría que fuera el presente perdido de las cosas
y sus destinos involuntarios frágiles e inocentes.

Y un día cuando comenzaba el verano y en el patio había pájaros
yo te compré todos los vestidos.




miércoles, 26 de julio de 2017

Picoteo


¿El morral contiene los sueños de un pobre, o de un pan?

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¿Y tú me lo preguntas? Escribe un libro de poesía.

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De un largo silencio procede la palabra. De un ruido extraño el poema.

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....pero fue en la noche y en una gran niebla, y los pájaros negros soñaban con los ojos abiertos.

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jueves, 15 de junio de 2017

Esquinas de Cádiz

A vece te citas y no llegas y a veces llegas sin citarte. La chica de la moto casi malva llegó sin que nadie la llamara y dejó su moto e incluso quiso vendérmela. S.C. eran sus iniciales. Falsas según comprobé. La grúa de la vida se llevó la moto a pesar de su perfecto camuflaje camaleónico. La esquina para quien la trabaja. Dirección prohibida. O dirección errónea. Aparcar puedes aparcar, pero la grúa es como un río crecido. Es lo que tiene citarse en calle de arrabal, justo donde aquel viejo tsunami se llevó por delante La Chanca.



sábado, 3 de junio de 2017

Aquel hombre

Ella regaba las plantas con zumo de naranja.
Él las miraba morir lentamente.
Ella creía que las plantas tendrían un aspecto
distinto, más brillo natural,
que les estaba devolviendo algo que fue suyo,
un aroma futuro de azahar.
Él pensaba que su mujer sufría
y añadía sal a la tierra. Y lloraba a escondidas.

viernes, 26 de mayo de 2017

Yo que escribo poemas

Yo que escribo poemas como escupo
o como o silbo
como beso o salgo o subo
yo que padezco un problema grave
del que nunca se muere
como el que llora de rabia o miedo
yo que escribo poemas
con estas manos vergonzosas
que paren versos escabrosos
o despilfarro jerga desde mi labio superior.

Yo que escribo poemas y me distraigo
y me pierdo
distanciándome del punto de partida
o enhebro a otra altura
vilipendiado o envilecido pendenciero
ajusto la lluvia a la llovizna
y doy lustre con aplomo y parsimonia
a los recuerdos y también a las sospechas
mientras limo la rebaba del suspiro cándido 
bebiéndome este aguacero de palabras
salpicado de machetes.

Yo que escribo poemas
lo confieso:
es verdad que soy el que parezco
una sombra sospechosa de soportar su percha
ahora que mis huesos a la deriva
naufragan en el charco hermoso de la vida.

Eres una canción de Vini Reylly

No se habían inventado los códigos secretos
cuando ya te amaba,
han pasado muchos años desde entonces,
y no he conseguido hacerte saber
que todas las músicas carecen de ti,
económicamente exiguas,
amor, amor vano.

Es en el vinilo donde tu huella
y tu recuerdo reside.
Y gracias al poema te llamo
e inicio desde viejas aritméticas
gestos, números,
dibujo en el aire gramáticas figuras,
y poco a poco enamorados
ponemos besos donde el labio lame
otras comisuras
otros pliegues, más de humo,
la suma de carne moviéndose
hacia ti hacia mí.

Terrible encuentro amarse y ser feliz.
Terrible encontrarse
para amar y querer ser feliz.
Y si duele cuando acedes a la niebla:
¿dónde duele?

viernes, 5 de mayo de 2017

Citas desinteresadas: Pepa Barrios

Íntimo intre
cando, á caída da tarde, a luz se abate alí
encol dunha cadeira baleira

Íntimo instante
en el que, a la caída de la tarde, la luz se abate allí
sobre la silla vacía



jueves, 27 de abril de 2017

Los barcos cuando están tristes, llueve.


Siete años

Este blog cumple hoy siete años. Está mayor. Obsoleto. Es un viejo baúl de papeles amarillentos. Una especie de papelera donde voy arrojando poemas como si fuera un pozo sin fondo. Tuvo un momento hermoso.

Hace cinco, cuando cumplió dos, mi compañera Maria José Barrios me dejó este poema de cumpleaños:

De tu boca,
de tu boca quiero las mil y una lunas,
quiero la luz y la palabra.
Para que existan la Eternidad y la Belleza,
los siemprenunca y las siemprevivas,
tiene que haber un libro de arena y un babel
un ángel caído y un soldado en pie
que escriba con balas y flores en los nombres.

Gracias, Pepa.


lunes, 24 de abril de 2017

Memoria

Cubrir aguas blancas con sábanas negras,
lavar el frío de la nieve con piedra pómez
y evocar el nombre claustrofóbico del ataúd.
Con el dorso de la mano que mira
grabar un breve epitafio en el cerebro,
y ya que la metáfora en estado natural
suele confundirse con la mentira
en estado artificial,
coligar el nivel de esporas
con polen de limones
sobre la negra superficie de la lápida.
Sólo así los perfumes serán
recuerdos imborrables,
fábulas de memorias inmortales.

Y en las tumbas que no graben nombres.


sábado, 8 de abril de 2017

Dibujo

No busques un paisaje como este
que muestro ante tus ojos,
las tardes de marzo son también
grises como una primavera.
A lo lejos la voz de un hombre 
llamando a su padre. Cae la lluvia
como una responsabilidad que viene
deslizándose desde siempre
sobre el lienzo sucio de la noche,
más allá de la mano que cae
cansada y gris como un lápiz 
después de esbozar un dibujo
muy antiguo.

domingo, 2 de abril de 2017

Caña verde

Caña verde,
tu semen huele a caña verde
recién cortada, dijo.
Fue al atardecer
cuando los jilgueros
buscaban semillas en los cardos
y yo masticaba hinojo tierno.

Y aquel cesto de mimbres
hundido en las aguas 
se llenaba de peces.

viernes, 31 de marzo de 2017

Frutos


Sigue el proceso
de las granadas que maduran
y penden del muro, observa
el balanceo del ciprés,....
-Olvido García Valdés-
  
Sigue el proceso de las frutas
que penden de los árboles
alineadas con cierto albur ácrata
frutas furtivas alimentándose
de tu corazón en sombras.

Leyendo a través de su piel
los rayos solares aprenden cuentos:
su zumo de luz agolpándose
en la carne húmeda y templada.

En veredas y caminos
sigue la ruta de frutos silvestres
su zarza de cobre enzarzándose
en otros arbustos próximos.

Mira la mano del que sabe guiarte.

viernes, 24 de marzo de 2017

Las alas encendidas de este minuto

Este hombre que no va conmigo
pero que presiento o sospecho tras de mí
sacando hilvanes de sangre de mi espalda,
se pregunta de qué descosidas cicatrices
nació la palabra ausencia,
la be de ravia,
la uve de libre,
la hache mundana que mira
los pies desnudos,
las alas encendidas de este minuto
que vuela
perdido para siempre
en un sueño que se realiza
cada vez que te miro,
cada vez que te beso o que te abrazo
mientras planchas volubles camisas
o enhebras agujas de saliva
y coses a mi espalda el desorden de la tuya
a las tres de un mañana,
a esa hora tan hermosa
en la que te despiertas para mirarme de nuevo,
como sólo los amantes vuelven
hermosos,
más hermosos que nunca.

Larvas

Tengo una edad provecta, madura y antigua
y soy al margen del hombre, poeta.
Creí que con eso podía conjurar
el maleficio. La capacidad de modificar
la belleza, las cosas de la vida,
su trámite indeleble.

Guardo oscuras crisálidas en cajas de madera.
Futuras mariposas que en invierno
morirán de frío. Algunas revolotean dormidas
junto al calor de bombillas encendidas.
Cuando me siento solo lleno los bolsillos 
de esas oscuras larvas
y siento palpitar el corazón de las mariposas
junto a la soledad de mi sangre.

Una mariposa negra revolotea dentro de mí,
me dicta el poema que jamás escribo.

miércoles, 15 de marzo de 2017

Casa

Casa de pueblo
te hablo
y en mi recuerdo de ti
tengo
unas pesadas cortinas de tela gris
que caían sobre la luz
y la libertad
y al otro lado estaba el patio
repleto de flores blancas
celindas que revoloteaban caídas
buscando también
la libertad
al otro lado de la luz 
como yo
como yo.

Bodegón

                                   O meu pai, Saturnino Rivero Montero

Moderada naranja
siempre sobre el frutero de barro verde
que a su vez sobre la mesa de madera negra
donde hay un mantel que convalece
en flores y recupera
la luz de una ventana que está próxima
y todo en el zaguán se desvela.

Y así con la mirada recreada
y la boca ardiendo de antiguos sabores
pelo lentamente la naranja con una cuchilla
que me traje de unas operaciones de corcho
en la frontera de Portugal:
aquellas mestas de cernícalos y búhos.

Y como una porción de un tiempo inolvidable
y recuperado
moviéndose entre el paladar y el cielo
de la noche estrellada
las manos me huelen a canela y alacrán.